jueves, 26 de febrero de 2015

Un paseo por la via verde...

Son de esas tardes que te propones salir, porque simplemente reluce el sol como nunca, y después de un duro invierno ( que aun no ha acabado) apetece estirar las piernas y andar, recuperar vitaminas y respirar aire puro. Tras llamar a mi hermana y decir, "nena, vamos a dar una vuelta" cariñosamente, sin demora nos fuimos a ver los almendros que en una explosión de color, habían florecido para mostrarnos todo su esplendor. ¡¡Y vaya si lo hicieron!!

 Esas flores que aun siendo simples, tienen una belleza impresionante si te detienes a mirarlas fijamente.
Aunque aun no se escuchan las abejas polinizando, el canto de los pájaros subidos a sus ramas acompañan mucho.
 Algunas son mas rosas y otras mas blancas, no se si habrá diferencia entre machos y hembras o es solo que algunos están mas expuestos al sol que otros.

La mezcla del blanco puro de las flores y el azul extremo del cielo, hacen una combinación perfecta.


 A contraluz las flores resaltan mas su autentica belleza.
 Y como un camino lejano, vamos dejando la Peña atrás...
 Su pico asoma entre la multitud de flores de uno de los almendros, que estaban cargados de petalos que volaban con la suave brisa que soplaba.
 Poco a poco se nos unieron mas gente en el camino.




 Más avanzábamos, más colores ibamos viendo, realmente la tarde nos acompañaba bastante bien.
Esta fue la última de las flores que le eche una foto antes de irnos.












 De repente miramos al cielo y habia una nube que parecia totalmente una barra de pan, luego se fue deshaciendo hasta quedase en ondas.

 Si seguimos nos encontraremos a los lados unos pinos halepensis que aun siendo jóvenes, ya tienen sus piñas, los habían podado y de ellos rezumaba su sangre en forma de resina...o mas bien gotas de cristal.
 A cual de ellas mas hermosa, esta por ejemplo reflejaba el sol, dejando asi pasar un arcoiris en su interior.


 Realmente parecian diamantes colgando,de este pino en particular
me lleve varias piñas algo deformadas que me llamaron la atención.



 ¿ A que no te atreves a fotografiar el avión ? fue la pregunta de mi hermana, si que me atreví y ademas con un polizón a bordo !!
A la vuelta me fije en los líquenes que pueblan la corteza de los almendros y lo que no son las cortezas, así que macro a funcionar y a verlos de cerca.














Para los que no sepan lo que son los líquenes, son una perfecta simbiosis entre un hongo y un alga, y su fusión hacen verdaderas obras de arte.

Existen numerosos tipos de líquenes, colores y formas, estos estaban incrustados en las antiguas piedras de la vía verde antes de llegar al túnel que cruza la autovía. 











Y ya de vuelta al pueblo, aprovechamos para echar fotos al mismo, que con esa luz cálida del atardecer estaba sublime.


 Esta foto me llamo la atencion, esa farola antigua iluminando lo que queda del castillo de la peña.
La virgen de la Villa con La Sierra la Grana de fondo, esa mezcla de colores y texturas me encantan.

Y viendo que ya la tarde venia con nubes muy guapas, nos fuimos a otro rincón para poder pillar al pueblo entero, la carretera para Monte Lope Alvarez dejaba entrever la puesta de sol.
 Y reflejado el sol en los bidones de aceite, daba la sensacion de una pantalla de luz.
Y ya por último os dejo con una bella panoramica de mi pueblo Martos.


No hay comentarios:

Selwo aventura

Hace tiempo que no hago una entrada como es debida y quiero retomar mi blog, como antes.  Lo he dicho mil veces, esto último que he escr...