miércoles, 29 de abril de 2015

Viaje a Alemania: Primer día "La llegada"

Cuando llegamos el primer día, estábamos tan cansados, que no decidimos hacer prácticamente nada, aunque los niños son un puro nervio, me baje con ellos al jardín trasero que tiene el edificio de mi hermana. Allí aproveche para echar fotos a las flores y al entorno.

 Lo primero que se ve desde la terraza de la casa de mi hermana, es la Iglesia de St. Paul. Una magnifica estructura neoromanica, que impone nada mas verla.
 Y como abajo tienen un jardín enorme, no faltan las aves revoloteando por él, como esta urraca de bello color, me encantan estos pájaros.
Y los mirlos también abundan, este escarbaba entre los matorrales en busca de insectos, lombrices o semillas. 
 Ya al atardecer y después de haber echado una buena siesta, decidí bajarme con mis sobrinos a jugar, es ahí cuando la Iglesia merecía otros ángulos de cámara. El sol reflejaba su luz y cambia toda su estructura.
En lo mas alto coronando una de las torres, una veleta de gallo en dorado no pasaba desapercibida para mis ojos. 

Una vez abajo, el jardín ofrecía varias flores, esta en cuestión era de un arbusto. Desconozco la variedad.
 Aquí un ramillete mas denso. Su color me atraía un montón.
Este arbusto es curioso, nunca lo había visto en flor, pero siempre hay una primera vez, con sus hojas mi hermana confecciono su ramo de novia (quedándole muy bonito y original). 
 Me acuerdo que la primera vez que vi este arbusto, fue en Francia cuando fui a visitar a mi abuela, y cogí algunas hojas para disecarlas.
Un pequeño angelito durmiendo entre las enredaderas. 
 Bajo la sombra de este hermoso y gran Magnolio en flor, pude echar una foto entera a la iglesia.

 Escondido entre la maleza, este tulipán mas bien pasado, dejaba ver sus relucientes pétalos de color rojo chillón.
Una pequeña Verónica, florecía entre el césped del suelo, porque me agache que sino la piso. 
 Yo que tenia este árbol en mi jardín y por las heladas se me murió, me alegre mucho ver esta variedad tan elegante creciendo sin problema.
A pesar del frío que hace allí, cuando llega la primavera despliega todo su poder en las plantas. 
 Que buena tarde hacia, los niños no dejaban de correr y jugar a la pelota.
Sin duda la flor que mas me gusto, fue este narciso doble, además sus puntas eran blancas una pasada. 

 Madre mía que fragancia echaba este arbusto cargado de flores. Hasta mareaba.
 Tímidos tulipanes crecían en los 4 rincones del jardín, con colores muy curiosos. Este morado me enamoró.

 Pasaba de un lado a otro echando fotos a todas las flores, que ninguna se quedase en el tintero por favor jeje
 De repente entre unas hiedras y un árbol gigante, aparecieron estos pequeños muscaris, muy parecidos a los que tengo en una maceta y que supongo serán del mismo estilo.
 Ese color azulon me encanta, aquí se les llama nazarenos.

Y para terminar, no quería dejar pasar estos dos Magnolios creciendo en la calle principal, daban un toque de color diferente al color blanco, marrón o negro de las casas.
Que gusto!!

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