viernes, 26 de junio de 2015

Distums Oscuros

Hola people!!
Hoy vengo con una nueva entrada de mi historia.
Se trata de otro dibujo que en su día hice en una libreta donde apunto todo lo de los Manuales del Uso Natural, así que hace tres días decidí escanearlo y darle color.
Se trata de los Distums oscuros, seres utilizados a modo de monturas por los malos de la historia, luego están los Distums Dorados ( que son las monturas de los buenos) y que hice una escultura de ellos hará un tiempo, y que podéis ver pinchando el siguiente enlace: Distums Dorados .
Estos seres me refiero ahora a los Distums oscuros, miden entre 10 y 12 metros y tienen la piel de color oscuro, unas alas enormes en forma de murciélago y una dentadura capaz de romper cualquier armadura humana, son temidos cuando sobrevuelan los cielos, ya que anuncian una horda de ejércitos enemigos acercándose.  No tienen patas traseras, son como una larga serpiente y cuando se posan reptan o se ayudan de sus alas para andar, aunque son más vulnerables en tierra ya que son toscos al andar. 

Hace tiempo que empecé a dibujarlos, de hecho este dibujo es del año 2003 si no me equivoco, un dibujo rápido y a acuarela ( muy cutre) aunque en esa época para mi era todo un reto. 


Y más cuando sabias que tus dibujos les daba algo de imaginacion cuando la pandilla de la playa jugamos a ser ellos, metiamos cada berrio en el rio, jo que bien lo pasabamos. ( ains )

Y hace poco mirando la libreta donde apunto todo, me fije de nuevo en el dibu que hice, y pensé vamos a darle color, que llevo tiempo sin tocar los personajes de esta historia "interminable" 

Así quedo el resultado: 


Lo se ha cambiado bastante, daros cuenta que el primero lo hice en 2003 y este en 2015...creo que he dejado pasar mucho tiempo jajaja. Pero las cosas de palacio van despacio. y el resultado me gusta mucho. 
Yeahhhh!!


jueves, 25 de junio de 2015

Cortijo del Alamillo y Minas Virginia

Hace una semana mirando por el Google maps, vi que se podía acceder mas fácilmente a las Minas Virginia por una carretera, así que ni corta ni perezosa me cogí a mi amigo y dije vamossss. Llegamos al lugar sin problema con el coche, aunque este lo deje al principio del carril, porque no sabia como estaba de asfaltado, la verdad que luego estaba genial, pero por si las moscas nos fuimos andando, que las piernas son los mejores 4x4 que existen jejeje.

 Al subir una cuesta, ya se divisaba a lo lejos el Cortijo del Alamillo, custodiado de lejos por la majestuosa Peña de Martos
 Con el sol que hacía de infarto y los contraluces de las sombras de los arboles no pude contenerme en echarle una foto al camino, mientras íbamos avanzando.
Por fin el camino nos daba una pequeña tregua, bajo las acogedoras sombras de varias encinas, que crecían en el arcén.
 Hermosa estampa de los olivos, con un degradado perfecto y la colosal peña a lo lejos, ya nos iba quedando menos para llegar.
Algo nos distrajo del camino, una antigua construcción entre el follaje asomaba, nos acercamos como pudimos, evitando cardos y demás plantas leñosas. Al parecer se trata de un antiguo horno. 
 Por fin y de vuelta en el camino, llegamos al Cortijo del Alamillo.
 Antes nos paramos en una alberca que esta a la entrada, donde alguien la ha restaurado y ha metido peces de colores y algunos colonizadores silvestres del entorno.
 Un pequeño pez se dejaba ver en la superficie tímidamente.
 De repente un ruido estrambótico llegaba a nuestros oídos, y es que al lado de las ruinas crecían unas alcaparras muy hermosas y estaban siendo polinizadas por una mega abeja carpintera que hasta le costaba volar y doblaba las flores que daba gusto.
 El paso de los años hace mucha mella, y es que cada vez queda menos estructura en pie.
Lo hemos notado bastante desde la última vez que vinimos, y es que ya por sitios que antes entrabamos, ya era imposible.
 Todo esto se ha venido abajo como papel de fumar, hace un efecto curioso la falta de muros.
 Nos atrevimos a subir tímidamente a la parte de arriba, ya que la estructura esta muy afectada.
 Pero es que desde arriba se captaba la esencia de lo antaño, un cortijo señorial.
Y si un enorme cortijo señorial, del cual su pasado se va apagando cada vez más.
 Con las vistas tan hermosas que se divisan desde su altura, es triste pensar que dentro de poco ya no estará en pie por mucho tiempo.
Las grietas suenan amenazadoras en sus muros, y es por la razón que no nos quedamos mas tiempo dentro.
 Fueses donde fueses, los suelos se habían caído y sucumbido las vigas de hierro oxidadas.
Viejas ventanas recordaban la mirada vaga de sus antiguos dueños, en un tiempo, en otra década.
 Los azulejos blancos, ya han perdido todo su brillo, y solo dejan entrever el cemento antiguo.
 Esta parte es las mas afectada, siendo ya una ruina total.
 Nos despedimos de la parte alta, bajando cuidadosamente por lo que fue una escalera de caracol, bellamente ornamentada.
La entrada principal aun deja ver los restos de un bello Hall, donde las visitas eran bien recibidas por unos majestuosos apliques de esa época.  
 Su antiguo suelo de cerámica, ha sido arrancado por múltiples expoliaciones del lugar, dejando solo huellas del pasado
Ya solo los rayos de sol, son capaces de tocar paredes frágiles a punto de caerse.
 Dimos la vuelta al recinto y decidimos visitar el antiguo molino, que él tampoco pasa por su mejor momento.
Cada día tiene menos techo, y el suelo aun recubierto de paja, es traicionero escondiendo agujeros peligrosos. 
 Desde la ventana principal, el paisaje se abre eterno, ancho, majestuoso.
En una esquina y entre escombros y ruinas, la naturaleza se va haciendo con el lugar poco a poco, una Smilax aspera, o zarzaparilla ha invadido todo su ala, tapando la vergüenza de sus muros derruidos. 
 Volvemos a mirar hacia atrás, y las ruinas se nos hacen viejas, rancias, un nudo en la garganta de ver como el tiempo cobra sus victimas.
Vuelvo a mirar hacia afuera, todo es de color.
 Miro hacia dentro, todo es blanco y negro.
Solo la naturaleza te da un respiro, apoderándose de lo que un día le arrebato el ser humano.
 Bajamos a la cochera que quizás es lo que mas en pie persiste, aun así al entrar el olor del aceite, de antiguos vehículos aun es palpable.
Sus antiguos bidones se alejan como un laberinto, a saber lo que aun contienen dentro.
 Ya una vez explorado el cortijo, cogimos un camino para ir a ver las Minas, de repente un ruido nos alertó, una lagartija con su enorme cola naranja, se escondía entre los arbustos.
Un poco mas lejos, otra entre los sedum, que allí nacían cerraba los ojos, tranquila y pasando básicamente de nosotros. 
 Los sedum, estaban en su plena floración y le daban un color diferente a las antiguas paredes de rocalla que nos acompañaban por el camino.
A la vuelta de la esquina nos esperaba la misteriosa Mina Virginia, cerrada por seguridad, la temperatura allí reinante era muy agradable, porque fuera el calor era insoportable. Abandonada desde hace ya tiempo, se utilizaba para sacar Hematite roja, muy común por esta zona.
 No muy lejos de la entrada entre la espesa y seca vegetación, se alzaba esta pequeña maravilla, una Delphinum.
El camino comenzó a bajar, y por él, me encontré variedades de plantas que nunca había visto, como esta enorme planta que no se, si era cicuta. Asi que como estaba indecisa, decidí no tocarla.  
 Y para sorpresa esta magnifica estampa de unos cardos, con su singular color morado y la Peña de fondo, sin duda la foto del día.
Escuchábamos algo de agua, pero no vimos, supongo que  iría subterránea , pero llegamos a una chorrera, de la cual crecían varias encinas enormes.
 El efecto del agua o fuerza que lleva esta en época de lluvia, hizo desenterrar progresivamente las raíces de la encina, que formaban un puzzle entre ellas muy curioso.
De repente, HAS VISTO ESO?? ERA COMO UN PERRO, ALGO GRANDE.... siiiii, entre los matorrales y huyendo de nosotros, un zorro, lo pude captar con el zoom al máximo.  
 Llegamos al arroyo salado, que bajaba un poco de agua, y supongo que lo han rehabilitado, porque aquí había una enorme zanja 
Bueno y ahora que?, subimos o vamos en busca de mas minas...vamos en busca de mas minas jejej
 En la curva, me encontré este enorme palo seco ya, quería llevármelo porque nunca había visto un grosor igual, me fijé que tenia agujeros hechos, y mientras intentábamos arrancarlo, escuche un zumbido, así que llame al palo jejeje como quien llama a la puerta, nuestra sorpresa y lo que me esperaba encontrar, fue una abeja carpintera que salio tras nosotros. Nos dimos una buena corrida para que no nos picase jajajaj. sin duda la anécdota del día. Así que dejamos el palo en su sitio.
Y maldito camino el que cogimos, ni camino ni nada, todo era cuestas, sin agua que me quedé y un calor sofocante. Me dieron ganas de vomitar y me maree, pero bueno al final conseguimos volver al cortijo, y de allí al coche. 
 Aunque el camino se nos hizo muy duro, las vistas merecieron la pena.
El majestuoso Puente de Fraile de Beldas, se alzaba imponente delante de nosotros ( vía verde), pero mira echamos un día requete bueno. Yo me traje caracoles, fasciaciones y plumas, y ahhh semillas de Glaucium flavum. Muy contenta.