viernes, 19 de junio de 2015

Arroyo salado por el puente medieval

Hace dos días mi sobrino, un amigo suyo y yo, decidimos ir al Arroyo salado por la parte del puente medieval, cerca de Martos. Hacía tiempo que no pasaba por allí, así que dejamos el coche al principio del camino y proseguimos a pie, puesto que el camino es necesario 4x4 para entrar.

Empezamos a bajar y lo primero que me encontré, fue este precioso ejemplar de Sedum, que están en pleno apogeo.
Al lado mismo, estaba estos "Escobillones", que bajo la luz del atardecer y ese morado intenso, están preciosos.

Acercándonos al punto donde queríamos llegar, nos paramos en una alberca mas grande, de donde provenían unos sonoros cantos de ranas, efectivamente mi sobrino y su amigo estuvieron cazando, mientras yo daba la vuelta a unas antiguas caballerizas ( mas bien de cerdos).
Aunque aun estamos en primavera, parece mas verano que otra cosa, el paisaje es sublime.
Las pitas (Agave americana) esta en plena floración, se les llama la planta de los 100 años, una vez que florecen a esa edad, se mueren y dejan sitio a sus múltiples hijuelos.
Interior de las antiguas caballerizas.
En un terraplen de yeso, me encontré con esta preciosa flor que nunca habia visto ni datado. Se trata de Ononis mitissima.
Aqui ya con sus semillas preparadas para otra prole, el año que viene.
Al llegar a la charca, deje de nuevo a mi sobrino y su amigo que cazaran alguna que otra rana, y yo me di una vuelta alrededor. Lo primero que me encontre fue esta enrredadera.
Al principio no tenia muy claro lo que era, Bryonia Dioica ?, zarzaparrilla?, las hojas no concordaban...
Asi que le eche una cuentas fotos para luego consultar con expertos.
Los frutos lo confirmaban, se tratada de la Nueza negra o Dioscorea communis o Tamus communis. Otra hallazgo.
La cosa es que el venir aqui era para cazar ranas y buscar...AGALLAS!!, y las encontré. Esta toda fresca.
Un poco mas avanzada
Y ya totalmente seca.
Y que listas las plantas, que metodos mas complicados utilizan para dispersar sus semillas.
Cuando salí de los matorrales ( lo que me costo) llevaba los zapatos llenos de estos caillos, pegados, repegados.
Aunque algunos bichillos no se quejan, como estas chinches.
Camuflada
La famosa alberca, ya volví con mi sobrino para ver como llevaban la caza.
Las primeras ranitas y renacuajos
Habia muchas.
Esta aun conservaba el rabo de renacuajo.


Esta ya tenia la coloración mas cercana a las adultas, aunque aun le quedaba engordar.
Estaban super tranquilas en mi mano

Esta pobretica, estaba manca, le faltaba la pata delantera, pero eso no le impedía nadar.
Entre nogales y almendros, se erguía a lo lejos la Peña de Martos.
Estaba preciosa
Venga a posar todas.
Como podéis ver esta aun tenia el rabo de renacuajo

Luego las volvimos a soltar en su medio acuático, y ellas tan tranquilas.
Algunas tomas de las hojas de la higuera atravesadas por el sol del atardecer.
Los frutos inmaduros de Laurel
Antes de irnos, decidimos bajar al río que estaba al lado, y para nuestra sorpresa, una culebra de agua bien hermosa.
Algunas plantas que crecían al borde del arroyo, merecían ser fotografías con la cámara, aunque casi sin sol y esta parte que era bastante umbría, no me salieron como yo quería. 
Otra flor, había un montón y preciosas.
Al cabo de un rato, mi sobrino gritó diciendo que tenia una rana, una hermosa rana adulta.
Vaya que si era grande, fijaros al lado de la serpiente.
Menudo par...
Mientras seguían mirando el arroyo, yo me entretenía en seguir mirando las flores.
Estas plantas son super suavonas al tacto, cola de zorro.
Aunque en la foto no se vea el color bien, tenia un morado que a pesar de ser tan pequeña, llamaba la atención.
Y como no, jejej, yo posando con la serpiente antes de volver a soltarla en el arroyo.

Y para terminar, mi sobrino volvió a coger otra rana, que curiosas son. Luego se nos presento un atardecer precioso. Una tarde muy amena.

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