jueves, 19 de noviembre de 2015

Setas de olivo, en busca de la reina seta.

Esta mañana partí hacia la inmensidad de olivos que rodean a mi casa, en busca de naturaleza pura, encontrarme con esos pequeños seres que pululan los tocones viejos, con sus sombreros naranjas asomando como bandera. Si fui a buscar setas, pero no para comer, sino para disfrutar de sus formas y colores. :)


viernes, 13 de noviembre de 2015

La historia de Manolete

Estaba un día paseando por la zona en frente de mi casa, cuando me encontré un caracol con un patrón muy bonito, al cogerlo me di cuenta que estaba vivo, a pesar del calor que hacia y las altas temperaturas registradas en esos momentos "era verano", total que lo cogí y me lo lleve a mi casa, lo solté en el jardín en unas plantas para que se refrescase y se alimentase, ya que habían dejado su zona de alimentación mondada y pelada, una enorme pala. 
Al cabo de unos días me lo volví a encontrar sobre una planta que tengo en la maceta, fue cuando le hice esta foto: 

Lo deje tranquilo, y no volví a saber más de él, mi jardín es bastante grande, al cabo de una semana, se me da por mirar bajo los romeros que tengo en la bajada del garaje, y ahí estaba pegado dándole todo el solano de nuevo "caracol de secano" pensé. Así que lo despegué "aunque no es bueno" y lo puse bajo la sombra de los romeros, y volvió a desaparecer hasta ayer.
Sucedió que estaba regando las macetas interiores que tengo en el garaje, y cuando mire hacia abajo en las borriquetas que sostienen la mesa, lo vi pegado en una de ellas, y me dije, pues si que anda este caracol. Al cogerlo, me di cuenta que tenía una enorme raja en su caparazón y un agujero bastante feo, así que lo metí en casa para ver si rehacía ese percance en su concha.
Se trata de un Cernuella virgata y le puse de nombre Manolete, yo y mis cosas jajaja. Lo deje todo el día dentro de casa encima de un trozo de papel higiénico. Cuando me di cuenta que asomaba y que seguía vivo, "menos mal", le hice esta foto tan graciosa:


Me ha salido un poco desenfocada pero bueno, asomaba su ojo por el agujero que tenia su concha como diciendo ¿y esto? en fin, que lo humedecí para ayudarle a regenerar su concha y lo deje descansar todo el día, a la noche volvió a salir, asi que le puse una hoja de lechuga a su lado, y lo que se comió no fue precisamente la hoja de lechuga, sino mas bien el ¡¡papel higiénico!! 
Al día siguiente viendo que su concha ya se había endurecido un poco ya he decidido al medio día volver a soltarlo en mi jardín en un hueco apartado con sombra y como despedida "un hasta luego", porque espero encontrarlo de nuevo, le he hecho estas fotos posando como todo un señor caracol.





En homenaje a esos pequeños seres viscosos que siempre pisamos y no le ponemos atención, gracias Manolete, nos volveremos a ver. Eso espero ;)

Selwo aventura

Hace tiempo que no hago una entrada como es debida y quiero retomar mi blog, como antes.  Lo he dicho mil veces, esto último que he escr...